[RESEÑA] Pokémon: Breath of the Wild



Por Nelson “El Blody” Briceño

Sin lugar a dudas, Pokémon Leyendas Arceus ha sido uno de los juegos de Pokémon más esperados en el último tiempo, incluso más que los remake de Sinnoh. A pesar de que Pokémon Diamante Brillante y Perla Reluciente fueron exigidos por el fandom desde antes del lanzamiento de la Nintendo Switch, algo a lo que Game Freak pareció hacer caso omiso hasta noviembre de 2021; la región de Hisui llamó la atención con una avalancha de pokéhipe. Mundo abierto, interacción con los compañeros de equipo, viajes en el tiempo y una región por descubrir, parecía ser la cobertura perfecta para la octava generación.


*Los siguientes párrafos podrían contener spoiler*


Hisui, el puerto al nuevo mundo

Leyendas sobre deidades ancestrales adornan el viaje mientras investigamos para el Equipo Galaxia, exploraciones de esta poco conocida región llena de criaturas poderosas. Melodías para llamar a espíritus libres que te ayudan a apaciguar la furia del Gran Sinnoh. Rituales a la luna llena para evolucionar mágicas especies en el pantano. Eso nos encontramos al despertamos en la playa cercana a villa jubileo.


Cual isekai de Deen Studio (Auro Battle Dunbine, KonoSuba!), Pokemon Leyendas Arceus toma lugar en Hisui, una región que según el lore pasaría a llamarse Sinnoh. Según la historia, caes en un portal temporal que hace que caigas de encéfalo en una región con poca población, y donde los bosques y lugares salvajes son protegidos por ejemplares únicamente poderosos. La región de Hisui exuda un Japón feudal con una fauna rica en manadas, que por cierto, se siente más real gracias a los nuevos especímenes alfas.


Nunca antes en la franquicia había sido tan agradable farmear. Si bien en Espada y Escudo (2019) ya había sido piola recolectar bayas en la zona silvestre mientras criabas pokémon perfectos, ahora deberás obtener hierbas curativas para crear tus propias pociones. Esto, aumenta la posibilidad de encontrarte con especies poco usuales y uno que otro shiny.


De la leyenda de Zelda, a la leyenda de Arceus

Como ya es común en Nintendo y Game Freak, luego de explorar el mundo abierto y la realidad aumentada, Leyendas Arceus debía mostrar la herencia de The Breath of The Wild. Misma jugabilidad, estética y ambientación. El problema, no radica en haber dejado afuera los contornos y sombreados CGI que vimos en la Leyenda de Zelda, si no en las texturas e inserción de objetos y personajes en el escenario. Deja mucho que desear las hojas del piso o las piedras. Cuando las pokéball se agitan entre la hierba alta o el agua, la textura pixelada se acompaña del típico fondo invisible en un png de bajo presupuesto. Sin embargo, lo que más hace ruido son los personajes humanos dentro de cuevas, quienes parecieran tener un también pixelado contorno blanco. Al mirar en plano general está bien, pero no cuando hay primer plano. El cielo defiende bastante cuando miramos desde una elevación.


La música pareciera sólo en momentos referenciar los leitmotiv de los juegos anteriores, pero sin lugar a dudas está ahí. Los instrumentos eléctricos no perturban realmente la tradición impregnada en Leyendas Arceus. Los sonidos tradicionales están en los bosques, no cuando estás a madrazos con un Buizel. ¿Y los señores furiosos? La tensión es infartante. Sobre todo cuando no puedes sacar a tus compañeros y tienes que saltar para lanzar clonazepan.


Luchas con estilo

Otra de las cosas clásicas en la franquicia de Pokémon, es implementar novedades en cada título, especialmente en las batallas. Aún no volvemos a ver los movimientos Z, pero lo que sí tenemos en esta entrega son los estilos de batalla.

En esta versión, si bien podemos sacar a nuestros compañeros y hablar con ellos en el mundo abierto, no sólo en el campamento como en Espada y Escudo, los pokémon no hacen más que mirarnos. Esto, sin contar las tareas que les podamos dar, como abrir cristales o golpear árboles. Parecieran piezas de ajedrez o poderes que esperan inertes alguna instrucción inmediata. Eso sí, las batallas ahora son más dinámicas.


Es interesante tener que moverse por el campo para que los ataques de pokémon salvajes o enemigos no peguen cerca. Si bien la criatura no interactúa de forma inteligente en el mapa, sus acciones son mucho más reales en cuanto a nuestra interacción en el mundo de los pokémon. Es entretenido tener que esconderte para atrapar un Toxicroak sin salir herido, o tratar de que un miedoso Starly no despierte la ira de un Graveler. Ahora, si te descubren, un ataque en estilo fuerte o estilo rápido podría cambiar el rumbo de la batalla. Sólo ten cuidado de que un estilo fuerte permita atacar al enemigo dos veces con estilo rápido. En el caso de que quieras evolucionar a Stantler, tendrás que hacer Asalto Barrera en estilo rápido por un tiempo. ¿No se entiende? Básicamente el estilo fuerte baja la velocidad para aumentar la ofensiva, mientras que el estilo rápido hace lo contrario.


Pokémon Leyendar Arceus esta vez nos trae más de lo que hemos visto en Pokémon hasta ahora. No estamos frente al típico RPG donde coleccionamos criaturas con poderes como ratitas eléctricas. Esta entrega nos brinda la experiencia de viajar en el tiempo a un lugar donde recién se está asentando una comunidad. Una pequeña sociedad desprovista de conocimiento teórico práctico sobre estas criaturas, necesitan que salgamos a enfrentarnos contra esas bestias por nuestros propios miedos. El valor está ahí sólo porque hemos interactuado por años con estas maravillosas criaturas, los pokémon.


38 visualizaciones0 comentarios